miércoles, 11 de enero de 2012

Vuelta a Tesalónica. Días 7-11 de enero de 2012

               Bueno, pues ha costado pero he llegado y TENGO CASA. Eso es lo importante. En navidades me dijeron desde la oficina Erasmus que me había quedado sin plaza en la residencia en donde estaba. Eso pasó porque me arriesgué a no pagar esos días de navidad, con lo cual me he ahorrado 180€. Teniendo en cuenta que pagaba 330€ al mes, por un cuarto que sí, estaba a 5 minutos de mi facultad y a 15 del comedor y del gimnasio, tenía lavadora, plancha, ducha, baño propio, cocina eléctrica, frigorífico, cama con sábanas y escritorio, pero que estaba en una calle muy céntrica, era un segundo piso, se oía ruido por la noche de los coches y motos, y además era caro, decidí dejarlo. Total que me quedé sin casa.
               Y ahora tocaba buscar casa. Después de ver mil páginas en internet, llamar incluso a varios teléfonos desde España y no llegar a ninguna conclusión, hablé con mi amigo Kosta, que sin dudarlo me acogió en su casa los dos primeros días. Y más tarde se ofreció también voluntariamente una amiga, con la que tampoco tenía mucha relación pero que es muy maja y al parecer yo también le caigo bien, porque dijo que me pasara a su casa el tiempo que hiciera falta después de estar el finde primero con Kosta. Así que así fue; llegué el día 7 sin retraso, es más, con adelanto.
               Y ya nada más llegar una historia que contar. Resulta que el vuelo de Madrid a Atenas se me pasó muy rápido porque me tocó sentarme en medio del avión, y a cada lado tenía a una chica. Una era más mayor que yo, era profesora de español en Patras, ciudad del Peloponeso, y era de Sevilla. La otra era un pivón griego que hablaba español porque su novio era de Madrid y venía de visitarlo. Así que tuve conversación a dos bandas durante todo el viaje. Y en el transbordo de Atenas a Tesalónica, que duró una hora nada más, me encontré nada más y nada menos que a todo el equipo de fútbol del Olympiacos. Y reconocí a Yeste, uno que jugó en el Athletic de Bilbao hace tiempo. Le saludé y le dije que buena suerte para el partido, y él dijo gracias pero así muy reticente, estos jugadores se creen famosos de turno y no quieren charlar con la gente :D A la salida del aeropuerto salí con todo el equipo, y creo que llegaron a confundirme con uno de ellos, pues llevaba además capucha roja, el color del equipo, porque al salir había varios operarios del aeropuerto dando la mano cordialmente a los jugadores y a mí también me la dieron :D
                         Pillé el bus y me presenté donde Kosta enseguida (ya me conozco la ciudad). Nos fuimos a cenar un gyros con tzatziki (tenía ganas ya), y le conté la historia. Resulta que tiene una batería eléctrica en su casa (él vive solo con su hermana, mayor, y su madre pasa a visitarlo de vez en cuando aunque vive en su pueblo). Así que nos pusimos a tocarla un rato. El domingo ya no recuerdo lo que hice, ah sí, recargué 5€ para el tlf griego pero resulta que ahora han puesto el IVA también en las recargas, así que se me comieron el 23%. Por la noche le di el jamón a Kosta, y el turrón, cosas que triunfan fuera de España más que la San Miguel 00. Echaban la peli de El Perfume, en inglés, claro, subtitulada en griego. Como tenía que madrugar el lunes para ir a clase, la vi solamente hasta la parte en la que se derrumba la casa del perfumista. Pues bien, esa noche, cuenta la leyenda, hubo un terremoto aquí en Grecia. A las 05:30 de la mañana, obviamente yo dormía como un campeón. A mí me lo contaron, si no es por eso no me entero, pero en fin, Grecia es una zona un poco movidita sí. Pero nunca nada grave. Curiosa coincidencia con la peli, menos mal que no echaban la de 2012...
              El lunes por la mañana a clase ya. Estaba helado de frío joder, no habían encendido la calefacción en todas las navidades claro. Y después de clase empezó la odisea personal.
                   Tocaba buscar casa. Me metí a internet y de los muchos mails que mandé a propietarios me respondió uno. Era en teoría una casa con todo por 280€ al mes. Llamo al tío en cuestión por el móvil y me dice que tenía su despacho en una calle que estaba lejos de la uni. Me tocó ir a pata y hasta que no llegué allí no me di cuenta de que en realidad era una inmobiliaria y no el propietario en persona. Y me dijo que es que no iba a encontrar a nadie que lo alquilara por meses solo, en vez de por años como es habitual en Grecia. Así que me fui sin nada de allí y medio acojonado por la situación. A todo esto no había comido y me fui al Lesxi rápido. Después tenía clase, pero no me daba tiempo ni de coña así que invertí ese tiempo en pensar. 
                   Y se me pasó por la cabeza la idea de pasarme por la oficina Erasmus, no fuera a ver que hubiera algún anuncio de gente que alquila pisos a estudiantes. Y efectivamente así era. Una casa con cocina y baño compartido, en una calle que no sé donde estaba; pero por eso llevaba el mapa, lo miré y estaba a 5 min del comedor y del gimnasio, y a 20 de mi facultad. Justo al revés de donde estaba yo antes, que estaba a 5 min de la facultad y a 20 del comedor y gimnasio. Un pequeño toque de "humor" en toda esta historia: resulta que a la oficina Erasmus se accede por un piso que tiene una valla; cuando lo cierran, echan el candado a la valla claro. Pues bien, subí 5 minutos antes de que cerraran debió de ser, porque al bajar me encontré que estaba encerrado. Pasó un hombre por allí que resultaba ser operario de la uni o algo, y le dije que me abriera la puerta. En fin. Llamé al teléfono de la propietaria de esa casa, porque me interesaba por varias razones: cercanía, precio (200€ al mes), tenía internet, lavadora y amueblado. Era una señora mayor, concertamos una cita y vine a ver la casa. Vi que estaba d.p.m., así que di el visto bueno. Volví a donde Kosta, le conté que ya tenía casa to feliz y nada, me llevé todas las cosas (la maleta que traje) a donde Anastasía, la chica donde en teoría iba a quedarme toda esta semana hasta encontrar casa. Le di a ella también el jamón y el turrón, le gustó mas el turrón creo. Y le dije que ya tenía casa. Jo, la chica me dio de cenar pollo con miel. Y resulta que vive unas calles más atrás de la mía, así que ya la tengo como vecina pa lo que sea.
               El martes por la mañana ya me trasladé aquí. La mujer es ya mayor, resulta que no suele vivir aquí, sino en Bulgaria. Y el anuncio que estaba puesto en la universidad no tenía valor, porque era del año pasado. Resulta que hace unos días se había ido de la habitación donde estoy yo ahora un chico búlgaro, y por casualidad del destino estaba vacía. He dormido bien, eso sí, aún no he visto a las dos chicas que viven aquí, una de Moldavia y otra de Ucrania, aunque sí he oído hablar a la ucraniana con la mujer, que además hablas ucraniano. Hoy he ido a clase y he tardado eso, 20 minutos.  Luego he ido a donde Martha a por algunas cosas que dejé allí, no he podido con todas claro. Después he quedado con Dina para que me diera mis toallas que dejé en su casa, porque hasta ahora no había podido ducharme. Y viene y no me las trae. Así que me ha dejado la casera una. La cocina tiene más cacharros que en la residencia donde yo estaba, el baño lo único que la ducha no está separada del váter, pero se puede uno duchar perfectamente. Fuera hay un balcón pa tender, y en mi cuarto tengo: una cama con doble juego de sábanas y mantas, un escritorio con 4 cajones y un flexo, una estantería con calendario y todo, otra estantería más pequeña donde voy dejando cosas, un radiador bien calentito para el cuarto, un sillón, una silla con reposaespaldas (no creo que necesite la silla que me compré y que dejé donde Martha), cajones extraños que no utilizo, una percha, un armario ropero y otro más pequeño, 3 alfombras pequeñas, y hasta un cuadrito pequeño de un Cristo ortodoxo. Me sobra espacio en definitiva. Ah, más el internet por cable y una plancha.
                   Todo por 200€ al mes más unos 10€ de gastos de comunidad, por el internet y el ascensor entre otras cosas. En resumen, mereció la pena dejar la resi donde estaba por este otro sitio. Cuando vaya a casa de Dina a por las demás cosas, entre ellas el cargador para la cámara, echaré unas fotos al sitio y tal. Hasta otra.

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