miércoles, 23 de noviembre de 2011

Viaje a Ioánina

Bueno, pues me apunté a esta excursión y estuvo muy chula. Lo organizan los chavales griegos que fueron Erasmus en su día en otros países. Y salió muy bien todo. Conocí a cinco españoles y más gente de otros países. En la habitación del hotel estábamos este alemán llamado Florien, que hablaba en sueños en alemán (flipante), Juan, de Valencia y yo.




El primer día fue llegar al hotel y dar una vuelta por la ciudad. El sábado por la mañana nos llevan a Dodona, sede de un importante oráculo de la antigüedad. Hoy sólo quedan algunas ruinas, más el teatro eso sí, uno de los mejores de Grecia. Aquí algunas fotos:




































Después nos soltaron por la ciudad para hacer lo que quisiéramos. Fuimos a comer lo primero unos cuantos a la primera taberna que pillamos. Digamos que yo era el jefe, nadie hablaba griego como se puede deducir. Así que por hablarlo el camarero me invitó a un chupito de ouzo. Si es que tiene que haber alguna ventaja con este de hablar idiomas...Después fuimos al museo arqueológico. Me lo pensé dos veces porque quizás fuera un poco aburrido, pero ni mucho menos. De camino eché esta foto enfrente del Ayuntamiento, que era una antigua casa señorial.

 Resulta que en el susodicho museo había una exposición temporal conmemorativa de los 30 años de Astérix y Obélix. Y llegó el momento de hacer el tonto. En una sala tenían cuadros con escenas de todos los países por donde pasaron los galos, y esta es la imagen de los españoles, diciendo en coro "ole". Así nos pintan.




Y el caso es que tenían marmitas de la zona del Epiro (donde está la ciudad de Ioánina), de época antigua, que venían que ni al pelo con esta imagen:

Pero también tenían esto para que los chicos metieran la cabeza. Por un lado estaban Asterix y Obelix y por el otro estas dos galas. Así que ahí metimos la cabeza (plural de cortesía, fui yo sólo). La tengo demasiao grande, no entraba...

Pero el museo también tenia su inri. Cascos de guerreros, armas, coronas de oro de reyes locales, estatuas de bestias y dioses, vídeos explicativos (solo yo prestaba atención dado que nadie más hablaba griego), vasijas antiguas de cerámica, y lo que más me moló, una tumba en la que estaba representado Héctor siendo arrastrado su cadáver después de que lo matara Aquiles.





Y después sobre las 4-5 nos llevan en un barco a la isla que está en el lago que circunvala la ciudad. Es un pueblo en sí el que hay en ella, aunque forma parte de la ciudad. Es un lugar muy extraño: vendían mil cosas para turistas, espadas y pistolas de juguetes para los chicos, komboloi griegos, y esta imagen me sorprendió: imágenes de Cristo al lado de una falsa metralleta. ¿Incitan a unas nuevas Cruzadas? :D 


Me eché una foto con los cuatro organizadores: de izda. a dcha. Efterpi (a.k.a. Pepi). Me dijo que no conocía a nadie que no tuviera raíces griegas que hablara griego tan bien como yo. Se fue en su día a Alemania de Erasmus; Andreas, este era un crack, se fue a Finlandia; Fotiní, muy maja la chavala, también acompañó a la otra chica a Alemania. Mi compañero de habitación en el hotel me enseñó a decirle "qué guapa eres" en alemán, pero ya se me ha olvidado; Tasos, me contó cosas sobre fútbol y demás, y que pillan dinero que tienen ahorrado de la oficina que organiza estos viajes para que salga más barato. Encomiable.
Y aquí estamos Gastón, de Zaragoza, Juan de Valencia, Alfonso de Córdoba, David de León y yo.

Y esta es la plaza central de la isla, por así decirlo. 
En ella había un poste de estos para el agua que no sé como se llaman, pintado con la forma de un policía. La foto mola.
Al volver por la noche al hotel me quedé viendo el partido del Olympiakos-Panathinaikos (el madrid-barça de Grecia). Al día siguiente por la mañana fuimos a una cueva parecidas a las del Drach, con estalactitas y estalagmitas. Estaba chula pero nada que ver con las de Mallorca. Y al salir a la superficie de nuevo estos dos se bebieron una caña al más puro estilo español.


Y ya por la tarde, de camino de vuelta a Tesalónica, paramos en el pueblo de montaña de Metsovo. Muy caro lo que tenían allí, aunque tenía su encanto el paisaje.




Y nada, ahora empiezo a constiparme de nuevo, normal con tantos cambios de tiempo. Hoy tenemos fiesta en la resi para conocernos los que estamos aquí. Hasta otra.

















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