lunes, 26 de marzo de 2012

Canciones griegas: Thessaloniki

Esta canción me la enseñó Andromaxi antes incluso de venir a Grecia. Pop rock moderno, un grupo llamado De facto. Son de aquí y hablan también de la ciudad, como la anterior canción que subí (Sto lefkó ton Pyrgo). El vídeo está muy chulo, con todos los sitios por ver de esta ciudad. Letra: 

Conozco una ciudad embrujada que cuando cae la lluvia
en mis ojos llora y se alegra.
Salgo a la calle para volver a ir a ella
y mi corazón se quema entero, echa llamas.
Que todas las luces estén encendidas solamente para mí,
para perderme en callejuelas olvidadas,
para pasar toda la noche en un bar con otros amigos,
todos tan conocidos, y todos extranjeros.

Quiero correr, para ir hasta allí.
Quiero correr...quiero que me lleves
allí donde todo es tan bello
y siempre tengo compañía.
Te digo, quiero que me lleves.
Tesalónica con la luna,
que se lleve todas mis penas,
trasnochando en Bardari,
allí llévame por siempre.

Allí el tiempo se detiene cuando sale el sol,
y el café así se termina rápido.
Y las chicas son guapas cuando salen juntas,
pero ninguna quiere estar sola.

Quiero correr, para ir hasta allí.
Quiero correr...quiero que me lleves
allí donde todo es tan bello
y siempre tengo compañía.
Te digo, quiero que me lleves.
Tesalónica con la luna,
que se lleve todas mis penas,
trasnochando en Bardari,
allí llévame por siempre. 

sábado, 17 de marzo de 2012

Pozar, Meteora y parlando italiano

Bueno pues el tiempo pasa y de lo ocupado que estoy apenas escribo nada. Esta es mi nueva pandilla de Italia con la que me muevo por aquí últimamente. De izda. a dcha. Alessia, de Génova, Chiara, de Bologna, Giulia, Adriana (no recuerdo de dónde), Leonardo, de Potenza, Andrea (a éste es al que mejor entiendo, será porque es de Verona y allí los italianos no cantan tanto), y Giulia, de Milán. Y la que hace la foto es otra Giulia, de Sicilia. Obvio que con quien mejor me llevo es con mi Giulia, la que conocí aquí hace dos años. Hablamos español, italiano y griego, y cuando con eso no basta, inglés.


La tortilla española me sale de lujo. La prueba es Martha, que vino a comerla y quiere repetir, y mi buen colega Angelos, lo mismo. 



Fuimos al balneario de Pozar. Primero en el hotel, donde nos dieron de todo y donde nos relajamos en el spa, sauna y baño turco de vapor, aparte de la piscina cubierta. Este es José, un crack. Me tocó dormir con él, dormir por decir algo. Llega borrachísimo a las 3 de la mañana al cuarto, no encuentra la luz del baño, entra sin luz, se pone a mear en la bañera y se da un golpe tremebundo en sus partes. Por la mañana no se acordaba de nada.

Cenamos buena comida en la taberna, carne bien hecha y no como la que solemos comer en el Leschi aquí en Tesalónica. Según me cuentan me solté a cantarme una canción con el tipo que amenizaba la cena, todo un show. Fue allí donde los españoles se pillaron una buena y al volver al hotel cogieron un extintor y tuvieron la genial idea de apagar algún fuego que verían en su mente. Resultado: pasillos llenos de espuma y 400€ a pagar entre los que lo hicieron. Al día siguiente nos llevaron a las aguas termales como tal. Un río que hace sucesivas caídas de agua, llega un punto en el que ésta es caliente. Pero puedes probar la sensación de pasar del agua caliente a 37º a la catarata a temperatura ambiente, a 1º. Yo lo hice varias veces y es increíble. Aquí algunas fotos del paraje.





Hoy hemos ido a Meteora de nuevo. Cansadísimos, pero bueno, en compañía. Próxima entrada, nueva canción griega.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Canciones griegas: Sto lefkó ton pyrgo (En la Torre Blanca)

Esta canción la conocí el día que fui a Foliá tou Kokora (El nido del gallo), el local de música tradicional donde nos invitó Andromaxi por su cumpleaños. Pedí al grupo que tocara un sirtaki, y lo hizo, para enlazarlo con este tema después. La canción se titula Sto lefkó ton pyrgo (En la Torre Blanca), de Kostas Makedonas. Cuenta una pequeña historia de cómo un ateniense viene a Tesalónica un día y se enamora de una chica de aquí. Va nombrando distintos sitios por los que pasa la parejita, entre ellos la Torre Blanca, monumento por excelencia de la ciudad. Kalamariá, el barrio este de la clase alta, Bardari, plaza de reuniones y chismorreos, la Plaza de Aristóteles, centro neurálgico de la ciudad donde se encuentra el mercado común, la iglesia de San Demetrio, la calle Tsimiskí (como la Gran Vía en Madrid), etc. La última frase va en mi honor: cambiamos ateniense por madrileño, y que ni al pelo. La letra dice así:

Había ido de paseo a Tesalónica
y daba vueltas por el paseo marítimo.
De repente a mi lado vi cómo me pasaba
una guapa tesalonicense.

En la Torre Blanca nos dimos besos,
ella tenía también una casa en Kalamariá.
Por Bardari estaba su mamá, 
por parte de abuelo y de bisabuelo tesalonicense.

En Aristotelous iniciamos una charla
y caminamos por Tsimiskí.
De ahí en adelante nos hicimos amigos
y nos hicimos novios, ella y yo.

En la Torre Blanca nos dimos besos,
ella tenía también una casa en Kalamariá.
Por Bardari estaba su mamá, 
por parte de abuelo y de bisabuelo tesalonicense.

Al cabo de dos meses nos coronamos,
en San Demetrio me casé.
Y de ateniense, en dos meses,
me volví, colega, tesalonicense.


En la Torre Blanca nos dimos besos,
ella tenía también una casa en Kalamariá.
Por Bardari estaba su mamá, 
por parte de abuelo y de bisabuelo tesalonicense.


jueves, 1 de marzo de 2012

Canciones griegas: Ikariótikos

Este primer tema se titula Ikariótiko. Es el nombre de un baile tradicional de la isla de Icaria, en el centro del mar Egeo. Allí, según la mitología, cayó al mar el cuerpo de Ícaro, el hijo de Dédalo, por acercar sus alas de cera demasiado al sol. En su honor la isla tomó su nombre. Giannis Parios puso letra a la melodía tradicional, que recoge más de 4000 años de historia griega hasta nuestros días. La letra es un homenaje a la patria chica del autor, su isla, a la que no duda en declarar su amor.
Traducida, dice lo siguiente:


                       
Hace años que ya doy vueltas
como un pájaro vagabundo,
dentro de mi emigración, de mi soledad,
que ya no soporto más,
porque hecho de menos, porque ansío mi amor y mi pueblo.

Y mi amor hacia Icaria
tiene un negro dolor en mi corazón,
sin compañía, sin abrazos, sin mis dulces besos.
Y ya que me duele, y ya que me ama,
es una pena que esté en soledad.

 Tomaré, quiero, la decisión
y volveré a la bella isla.
Quiero decirla que la quiero
y que un día me casaré con ella.
En Icaria, en una dulce noche,
lo haremos con los violines.

Y bailaremos los dos juntos
el baile icariótico.
Nos divertiremos, 
nos emborracharemos,
las penas olvidaremos.
En Icaria, y como los pájaros,
tendremos los dos un fuego caliente.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Bueno, pues ha terminado ya febrero. Andromaxi se ha ido y ahora he pasado más tiempo con la segunda de a bordo, Martha. Fui a su casa un día y acabamos bailando la Macarena y el Aserejé. Y bailes griegos por supuesto. Eso jamás lo haría en España, pero cuando uno está fuera es más español que nunca. Esta chica es un encanto. A ver si quedamos con Giulia para que practique su italiano.




Giulia llegó con el buen tiempo (aunque ha vuelto a hacer frío estos días), y na más llegar fuimos a Kozani de viaje con los de la ESN del Erasmus. ¡Al carnaval! Antes de eso me corté el pelo y me lo teñí. Pasamos de los 20 grados del sábado e ir en manga corta al aeropuerto a recoger a Giulia a la....¡nieve! en Kozani al día siguiente. No hizo buen día, pero tomamos parte en el desfile de carrozas. 






La mejor era esta, en la que se ven a Sarkozy y a Merkel :D 
Otras fotos, con un tipo disfrazado de Retsina, la bebida típica de aquí, y otra con Giulia y conmigo con la cara pintada, con las banderas de Grecia, España e Italia. Sí, me compré una diadema con una araña. Era carnaval...


He ido al gimnasio estos días, vamos a ir el finde a Édesa, la ciudad de Martha y otras amigas, y voy a quedar mañana con algunas. Ya sé todas mis notas: 9, 9, 9, 8 y 6. Mejor que en Madrid. Y he descubierto nuevas canciones. Próxima entrada, mi top 10 de canciones griegas, con letras incluidas.

sábado, 11 de febrero de 2012

Un mes después

Bueno, pues actualizo contenidos. Lo primero que hice fue largarme del piso que encontré. La razón: la convivencia con dos estúpidas ucranianas que no entendían que esa no era su casa y no podían hacer lo que quisieran. Ruidos por la noche, no limpiaban, en fin. Por suerte encontré al instante un nuevo piso. Está a 7 min de mi facultad, a 10 del comedor y a 15 del gimnasio. Estuve compartiéndolo la primera semana con un chico de Bulgaria, Abdi, que tuvo que dejarlo por problemas económicos. Y en su lugar ha entrado un chico de Dinamarca, Jesper, con el que hay muy buen rollo.
Estas son algunas fotos de mi nuevo hogar. La cocina, tiene de todo. Cacharros para cocinar que ni siquiera utlizamos. Tengo hasta un aparato para calentar la leche en dos minutos, que funciona con gas, a falta de microondas.








El baño es la única pega, pues la ducha va acoplada al grifo, y el agua se cuela por el desagüe. Pero bueno es lo de menos, además suelo ducharme en el gimnasio. De todas formas el agua va dentro de los gastos de comunidad, que los paga mi casero, con el que tengo muy buena relación y hasta hemos quedado para echar un basket. Su madre, la propietaria del piso, nos trae comida de vez en cuando. Más no se puede pedir.









Esta es la cama. La he cambiado de posición. El colchón es bueno pero algo antiguo, así que puse una manta debajo para no notar tanto los muelles y ahora duermo perfectamente.
Este es el escritorio. Simple e ideal para estudiar y hacer cosas. Tan ideal como que he sacado un 9 en crítica textual, siendo la nota más alta de un total de 100 personas que había en el examen, junto a otros 4 o 5 que sacaron lo mismo que yo.















Antes de mudarme quedé con mi amigo Giordanis, el guía que nos encontramos cuando hicimos lo de MxM. He descubierto gracias a él el mejor frapé de la ciudad, en un bar llamado Astoria. Aquí estamos los dos. Tenemos planeado hacer una visita al museo arqueológico de la ciudad, y también quiere presentarme a una amiga suya que habla español ladino, por ser descendiente de los judíos que emigraron desde España en 1492.



Se fue Andromaxi. Ya está por los madriles, y parece que muy contenta. Esta es la última foto que tengo con ella, el día antes de irse que quedamos los amigos pa despedirla. Una pena porque se había convertido en mi mejor amiga aquí. Pero entretanto he hecho nuevas amistades. Georgia, Aggelos y Rachel, 3 griegos que suelen ir a fiestas con los españoles. Jesper, mi nuevo compañero de piso danés, a ver si me hago una foto con él. Nos hemos prometido visitarnos el uno al otro cuando terminemos la Erasmus. Odysseas, un amigo de amigas que habla español como si fuera nativo, y simplemente lo ha estudiado por su cuenta, estoy a ver si quedo con él. Pantelis, un chaval con el que juego al basket y que a menudo me encuentro por el comedor, menuda charla tuvimos sobre la situación de Grecia y España.
Y nada, el lunes empieza el segundo cuatrimestre. A finales de mes viene Giulia, la chica de Roma que conocí hace dos años aquí. Hay que soportar este mes de frío de febrero y después vendrá el buen tiempo para hacer mil cosas.
                                                                                                                                                                

domingo, 15 de enero de 2012

Fotos de mi nueva casa

Bueno, pues ya he recuperado todas mis pertenencias, así que ya he podido echar alguna que otra foto a la casa.

Este es mi cuarto. Ya está todo ordenado, menos la cama. Esa silla la tuve que cargar con ella en el bus para traerla aquí, aunque tengo otra que es mejor. El flexo también venía incluido.







Esta es otra foto, desde el otro lado del cuarto. Ahí el perchero para los abrigos, y la silla a la que me refería. Armario pequeño y aunque no sale en al foto hay otro más grande a la izquierda.













Este es el baño. La única pega es que la ducha no está separada como tal, es simplemente esa cortina corredera. Pero se apaña uno. En esa papelera es donde hay que tirar el papel higiénico, aquí en Grecia las tuberías se atrancan.
Esta es la cocina. Tiene muchísimos más cacharros que la de la otra residencia, pero como apenas utilizo nada, me es indiferente. Más abajo, la mesa donde desayuno o meriendo. 

Tiene la cocina dos cuadros muy bonitos de Santorini: 


Y poco más la verdad. Ahora hay exámenes así que lo único que haré sera aprobarlos. Ya escribiré cuando terminen.

miércoles, 11 de enero de 2012

Vuelta a Tesalónica. Días 7-11 de enero de 2012

               Bueno, pues ha costado pero he llegado y TENGO CASA. Eso es lo importante. En navidades me dijeron desde la oficina Erasmus que me había quedado sin plaza en la residencia en donde estaba. Eso pasó porque me arriesgué a no pagar esos días de navidad, con lo cual me he ahorrado 180€. Teniendo en cuenta que pagaba 330€ al mes, por un cuarto que sí, estaba a 5 minutos de mi facultad y a 15 del comedor y del gimnasio, tenía lavadora, plancha, ducha, baño propio, cocina eléctrica, frigorífico, cama con sábanas y escritorio, pero que estaba en una calle muy céntrica, era un segundo piso, se oía ruido por la noche de los coches y motos, y además era caro, decidí dejarlo. Total que me quedé sin casa.
               Y ahora tocaba buscar casa. Después de ver mil páginas en internet, llamar incluso a varios teléfonos desde España y no llegar a ninguna conclusión, hablé con mi amigo Kosta, que sin dudarlo me acogió en su casa los dos primeros días. Y más tarde se ofreció también voluntariamente una amiga, con la que tampoco tenía mucha relación pero que es muy maja y al parecer yo también le caigo bien, porque dijo que me pasara a su casa el tiempo que hiciera falta después de estar el finde primero con Kosta. Así que así fue; llegué el día 7 sin retraso, es más, con adelanto.
               Y ya nada más llegar una historia que contar. Resulta que el vuelo de Madrid a Atenas se me pasó muy rápido porque me tocó sentarme en medio del avión, y a cada lado tenía a una chica. Una era más mayor que yo, era profesora de español en Patras, ciudad del Peloponeso, y era de Sevilla. La otra era un pivón griego que hablaba español porque su novio era de Madrid y venía de visitarlo. Así que tuve conversación a dos bandas durante todo el viaje. Y en el transbordo de Atenas a Tesalónica, que duró una hora nada más, me encontré nada más y nada menos que a todo el equipo de fútbol del Olympiacos. Y reconocí a Yeste, uno que jugó en el Athletic de Bilbao hace tiempo. Le saludé y le dije que buena suerte para el partido, y él dijo gracias pero así muy reticente, estos jugadores se creen famosos de turno y no quieren charlar con la gente :D A la salida del aeropuerto salí con todo el equipo, y creo que llegaron a confundirme con uno de ellos, pues llevaba además capucha roja, el color del equipo, porque al salir había varios operarios del aeropuerto dando la mano cordialmente a los jugadores y a mí también me la dieron :D
                         Pillé el bus y me presenté donde Kosta enseguida (ya me conozco la ciudad). Nos fuimos a cenar un gyros con tzatziki (tenía ganas ya), y le conté la historia. Resulta que tiene una batería eléctrica en su casa (él vive solo con su hermana, mayor, y su madre pasa a visitarlo de vez en cuando aunque vive en su pueblo). Así que nos pusimos a tocarla un rato. El domingo ya no recuerdo lo que hice, ah sí, recargué 5€ para el tlf griego pero resulta que ahora han puesto el IVA también en las recargas, así que se me comieron el 23%. Por la noche le di el jamón a Kosta, y el turrón, cosas que triunfan fuera de España más que la San Miguel 00. Echaban la peli de El Perfume, en inglés, claro, subtitulada en griego. Como tenía que madrugar el lunes para ir a clase, la vi solamente hasta la parte en la que se derrumba la casa del perfumista. Pues bien, esa noche, cuenta la leyenda, hubo un terremoto aquí en Grecia. A las 05:30 de la mañana, obviamente yo dormía como un campeón. A mí me lo contaron, si no es por eso no me entero, pero en fin, Grecia es una zona un poco movidita sí. Pero nunca nada grave. Curiosa coincidencia con la peli, menos mal que no echaban la de 2012...
              El lunes por la mañana a clase ya. Estaba helado de frío joder, no habían encendido la calefacción en todas las navidades claro. Y después de clase empezó la odisea personal.
                   Tocaba buscar casa. Me metí a internet y de los muchos mails que mandé a propietarios me respondió uno. Era en teoría una casa con todo por 280€ al mes. Llamo al tío en cuestión por el móvil y me dice que tenía su despacho en una calle que estaba lejos de la uni. Me tocó ir a pata y hasta que no llegué allí no me di cuenta de que en realidad era una inmobiliaria y no el propietario en persona. Y me dijo que es que no iba a encontrar a nadie que lo alquilara por meses solo, en vez de por años como es habitual en Grecia. Así que me fui sin nada de allí y medio acojonado por la situación. A todo esto no había comido y me fui al Lesxi rápido. Después tenía clase, pero no me daba tiempo ni de coña así que invertí ese tiempo en pensar. 
                   Y se me pasó por la cabeza la idea de pasarme por la oficina Erasmus, no fuera a ver que hubiera algún anuncio de gente que alquila pisos a estudiantes. Y efectivamente así era. Una casa con cocina y baño compartido, en una calle que no sé donde estaba; pero por eso llevaba el mapa, lo miré y estaba a 5 min del comedor y del gimnasio, y a 20 de mi facultad. Justo al revés de donde estaba yo antes, que estaba a 5 min de la facultad y a 20 del comedor y gimnasio. Un pequeño toque de "humor" en toda esta historia: resulta que a la oficina Erasmus se accede por un piso que tiene una valla; cuando lo cierran, echan el candado a la valla claro. Pues bien, subí 5 minutos antes de que cerraran debió de ser, porque al bajar me encontré que estaba encerrado. Pasó un hombre por allí que resultaba ser operario de la uni o algo, y le dije que me abriera la puerta. En fin. Llamé al teléfono de la propietaria de esa casa, porque me interesaba por varias razones: cercanía, precio (200€ al mes), tenía internet, lavadora y amueblado. Era una señora mayor, concertamos una cita y vine a ver la casa. Vi que estaba d.p.m., así que di el visto bueno. Volví a donde Kosta, le conté que ya tenía casa to feliz y nada, me llevé todas las cosas (la maleta que traje) a donde Anastasía, la chica donde en teoría iba a quedarme toda esta semana hasta encontrar casa. Le di a ella también el jamón y el turrón, le gustó mas el turrón creo. Y le dije que ya tenía casa. Jo, la chica me dio de cenar pollo con miel. Y resulta que vive unas calles más atrás de la mía, así que ya la tengo como vecina pa lo que sea.
               El martes por la mañana ya me trasladé aquí. La mujer es ya mayor, resulta que no suele vivir aquí, sino en Bulgaria. Y el anuncio que estaba puesto en la universidad no tenía valor, porque era del año pasado. Resulta que hace unos días se había ido de la habitación donde estoy yo ahora un chico búlgaro, y por casualidad del destino estaba vacía. He dormido bien, eso sí, aún no he visto a las dos chicas que viven aquí, una de Moldavia y otra de Ucrania, aunque sí he oído hablar a la ucraniana con la mujer, que además hablas ucraniano. Hoy he ido a clase y he tardado eso, 20 minutos.  Luego he ido a donde Martha a por algunas cosas que dejé allí, no he podido con todas claro. Después he quedado con Dina para que me diera mis toallas que dejé en su casa, porque hasta ahora no había podido ducharme. Y viene y no me las trae. Así que me ha dejado la casera una. La cocina tiene más cacharros que en la residencia donde yo estaba, el baño lo único que la ducha no está separada del váter, pero se puede uno duchar perfectamente. Fuera hay un balcón pa tender, y en mi cuarto tengo: una cama con doble juego de sábanas y mantas, un escritorio con 4 cajones y un flexo, una estantería con calendario y todo, otra estantería más pequeña donde voy dejando cosas, un radiador bien calentito para el cuarto, un sillón, una silla con reposaespaldas (no creo que necesite la silla que me compré y que dejé donde Martha), cajones extraños que no utilizo, una percha, un armario ropero y otro más pequeño, 3 alfombras pequeñas, y hasta un cuadrito pequeño de un Cristo ortodoxo. Me sobra espacio en definitiva. Ah, más el internet por cable y una plancha.
                   Todo por 200€ al mes más unos 10€ de gastos de comunidad, por el internet y el ascensor entre otras cosas. En resumen, mereció la pena dejar la resi donde estaba por este otro sitio. Cuando vaya a casa de Dina a por las demás cosas, entre ellas el cargador para la cámara, echaré unas fotos al sitio y tal. Hasta otra.